No existen dos personas con autismo que sean iguales. Por lo tanto, no existe un único tratamiento efectivo o modelo de intervención que obtenga los mismos resultados.
Una regla básica en el tratamiento del autismo es que cuanto antes se intervenga, mejores resultados se obtienen. Un programa de tratamiento efectivo fomenta las fortalezas del niño, ofrece un horario predecible, enseña tareas mediante una serie de pasos simples, involucra la atención del niño de manera activa en actividades altamente estructuradas y brinda un refuerzo regular a las conductas deseables.
Fuente: NIMH, 2004
La mayoría de los individuos con autismo responden bien a la intervención altamente estructurada y especializada. Un programa efectivo de tratamiento debe basarse en los intereses del niño, ofrecer un horario predecible, enseñar las tareas como una serie de pasos sencillos, captar activamente la atención del niño en actividades altamente estructuradas y brindar un refuerzo regular de comportamiento.
Fuente: NIMH, 2004
SER educa

